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Napoleón Bonaparte y sus citas célebres


Una de las figuras históricas más importantes que se conocen a través de la historia universal, es la de Napoleón Bonaparte, famoso conquistador francés del que mucho se ha hablado y estudiado. Ciertamente fue una persona fascinante y de la que se pueden aprender muchas cosas, aún hoy en día. Es por eso que en esta ocasión, vamos a dedicarnos a comentarte cuales fueron los aspectos más importantes de su vida, sus citas más célebres con las que podrás inspirarte y también algunas curiosidades que seguramente no sabías, pero que te encantará descubrir si te gusta la historia. ¡Sigue leyendo!

Napoleon

Biografía de Napoleón Bonaparte

Primeros años

Napoleón Bonaparte nació el 15 de agosto de 1769 en Ajaccio, Córcega, una región de Francia. Fue hijo de Letizia Ramolino y Carlos Bonaparte, este último se desempeñaba como abogado y apoyaba activamente la liberación de Córcega.

Desde niño, recibió amplia educación en Brienne y más tarde acudió para formarse en la Escuela Militar de París. Ya en su infancia ambicionaba convertirse en un conquistador, pues sus tutores solían mencionarle que debía considerar convertirse en un estratega, debido a su personalidad determinada.

En su educación militar rápidamente ascendió de rangos. Primero, fue nombrado teniente en un regimiento de artillería y más adelante, en plena Revolución Francesa, fungió como teniente coronel de la Guardia Nacional Corsa.

Carrera militar

A los 24 años fue ascendido a General de Brigada.  Em 1798 se embarcó en una expedición hacia Egipto y tiempo después, tendría un enfrentamiento con los turcos, en el cual resultaría vencedor. Entre el 9 y el 10 de noviembre de 1799, se alió con sus compañeros para llevar a cabo un golpe de estado en Francia, con lo cual pudo establecer su propio régimen: el Consulado.

Este período entró en vigor después de que en 1802, publicará La Constitución del año X, escrita por él mismo. Dos años después se declaraba emperador.

A partir de entonces comenzaría a adquirir su fama como conquistador, después de embarcarse en numerosas expediciones que lo llevaron a dominar varios territorios, entre los que se encontraban el reino de Nápoles, las Provincias Unidas (hoy Países Bajos), Austria y Prusia. Todos los lugares conquistados por él fueron regidos bajo el Código Napoleónico, el cual terminó de eliminar los sistemas feudales y de servidumbre, además de instaurar la libertad de culto.

Otro de sus grandes logros fue fundar una academia en cada territorio, que se dedicara exclusivamente al cultivo de las ciencias y las artes.

No obstante, sus numerosas victorias le ganaron el antagonismo de enemigos como Inglaterra y Rusia.

Muerte

El 18 de julio de 1815 ocurrió la histórica batalla de Waterloo, que culminó con el vencimiento de Napoleón. A raíz de dicha derrota, el emperador decidió abdicar de su puesto a favor de su hijo Napoleón II y se marchó rumbo a la ciudad de Rochefort, donde se presentó ante el capitán del buque británico Bellerophon. Fue trasladado entonces hasta Santa Elena, una isla del Atlántico en donde habría de ser recluido.

Mientras era prisionero de los ingleses, experimentó un inmensó dolor en el costado derecho, probablemente como consecuencia de un cáncer estomacal. Hay quienes a día de hoy, piensan que esto pudo haber sido provocado también por un envenenamiento.

Finalmente, Napoleón falleció el 5 de mayo de 1821. Tenía 51 años de edad. Era su deseo ser enterrado en París pero los ingleses no permitieron que sus restos salieran de Santa Elena. Noe fue sino hasta 1840, que bajo el gobierno de Luis Felipe I, estos fueron llevados de nuevo a la capital francesa.

Curiosidades de Napoleón Bonaparte

  • No todos lo llamaban por su nombre. El emperador francés tenía un apodo de lo más curioso: Nabulio. Solo lo utilizaban sus amigos cercanos, sus padres y su familia.
  • Tenía ailurofobia. Es decir. que le tenía un pánico inmenso a los gatos. Muchas personas consideran a estos animales adorables, pero a él le causaban auténtico temor.
  • No era tan bajo como todos creen. Se ha hecho muy popular el mito de que era de baja estatura, no obstante él medía 1.70 metros, lo que para la época se consideraba más que normal.
  • Siempre llevaba un retrato de su esposa en las batallas. Era tan romántico como supersticioso y al creer que su mujer le traía buena suerte, jamás salía a pelear sin su retrato.
  • Declaró ilegal llamar a un cerdo con su nombre. Y de hecho, en Francia se sigue considerando así. La edición francesa del libro “Rebelión en la granja” de George Orwell, fue editaba justamente porque el personaje del cerdo se llamaba Napoleón.
  • Hizo que una de sus hijastras se casara con su hermano. Después de contraer nupcias con su mujer, quien tenía ya dos hijas, demandó que una de ellas fuera esposa de su hermano.
  • Tenía fobia a las puertas abiertas. Por extraño que parezca, cualquier puerta de la habitación en donde se encontrara debía estar cerrada, pues así se mostrara tan solo una diminuta abertura, Napoleón enloquecía.
  • A veces le daba por investigar cuan popular era. Se dice que varias veces se disfrazó como campesino o pobre para salir a las calles de París y hablar con la gente, solo para ver si lo reconocían y comprobar su popularidad.
  • Cambió el nombre de su esposa. Su mujer se llamaba Marie Josephe Rose Tascher de la Pagerie, pero como Napoleón lo consideraba demasiado largo, decidió cambiarlo a Joséphine de Beauharnais.
  • Sus últimas palabras fueron Francia, ejército, líder del ejército, Joséphine.

Citas célebres de Napoleón Bonaparte

  1. Cada uno de los movimientos de todos los individuos se realizan por tres únicas razones: por honor, por dinero o por amor.
  2. La batalla más difícil la tengo todos los días conmigo mismo.
  3. Hay ladrones a los que no se castiga, pero que roban lo más preciado: el tiempo.
  4. En la guerra como en el amor, para acabar es necesario verse de cerca.
  5. A veces una batalla lo decide todo, y a veces la cosa más insignificante decide la suerte de una batalla.
  6. De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
  7. Bien analizada, la libertad política es una fábula imaginada por los Gobiernos para adormecer a sus gobernados.
  8. La victoria pertenece al más perseverante.
  9. El método más seguro de permanecer pobre es, sin duda, ser una persona franca.
  10. La mayor parte de aquellos que no quieren ser oprimidos, quieren ser opresores.
  11. Sólo hay dos palancas que muevan a los hombres: el miedo y el interés.
  12. El mal de la calumnia es semejante a la mancha de aceite: deja siempre huellas.
  13. Podemos detenernos cuando subimos, pero nunca cuando descendemos.
  14. No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.
  15. Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo.
  16. Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.
  17. Si la obediencia es el resultado del instinto de las muchedumbres, el motín es el de su reflexión.
  18. Nos batimos más por nuestros intereses que por nuestros derechos.
  19. Abandonarse al dolor sin resistir, suicidarse para sustraerse de él, es abandonar el campo de batalla sin haber luchado.
  20. Tan tranquilas son las personas honradas y tan activas las pícaras, que a menudo es necesario servirse de las segundas.


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